De espantajopos y metemonos
Todos conocemos a ese personaje que se pasea, saluda y posa con un carrito lleno en el supermercado y sale sin comprar nada. También al que entra a un concesionario, se sube a los carros y pregunta precios, mientras tiene la cuenta en ceros. Acá en la Costa, especialmente en Barranquilla, a ese espécimen lo llaman ‘espantajopo’, aquel que presume hasta lo que no tiene. Otra versión de este tipo es el ‘metemono’, que prefiere impresionar con cualquier cachivache llamativo y compra imitaciones para no quedarse sin comer; ambos son primos hermanos en la fanfarronería, con distintas tácticas, pero con la misma falta de sustancia.