“Es el derroche, ¡Estúpido!”
Mientras aún se debatía en las Comisiones Cuartas del Congreso de la República la nueva reforma tributaria de Gustavo Petro, que finalmente se hundió por inconveniente, injustificada y no estar acompañada de un plan de ajuste del gasto público, la Contraloría General de la República emitió una grave alerta sobre los bajos niveles de ejecución, solo el 67,2% a octubre, siendo la inversión el renglón más preocupante con tan solo el 46,6% de los recursos previstos para proyectos y obras; esto se proyectaría como pérdidas de apropiación y constitución de reservas presupuestales, como ya había ocurrido en 2024. Además, para la misma fecha el rezago del recaudo tributario se estimaba en $9,8 billones, frente a las estimaciones de la DIAN.