Navidad
Una pausa importante en el afán diario; por fin los políticos pueden darse cuenta de lo importante que son en el concierto de la vida social de una región, un país y en el mundo. En esta Navidad les pedimos a cada uno, quienes por voluntad propia decidieron poner su nombre y trayectoria al servicio de los demás, que ser político debe ser una dignidad, que hay que ganársela a pulso y es con sacrificios enormes; pero que, de esa vocación, debe generar un mundo mejor para todos, no para unos pocos, y muchos menos para intereses mezquinos.